EL CAMINO DE LA RECONCILIACIÓN.

Febrero 17th, 2009 por tesoroenloscielos

DEVOCIONAL “TESORO EN LOS CIELOS” (4)

 

© PASTOR IVÁN TAPIA

 

 

“Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación”

2 Corintios 5:18

 

El ser humano es belicoso, peleador, agresivo. ¿Quién ha creado las guerras? En pleno siglo XXI, cuando contamos con tanta ciencia y avanzados medios de comunicación, el hombre aún no puede ponerse de acuerdo en cuanto a límites, políticas, economías, explotación de recursos… Indudablemente algo anda muy mal dentro de nosotros. La Biblia lo explica magistralmente: somos una raza caída, degradada, corrupta espiritualmente. ¿De qué ha caído el ser humano? De una posición privilegiada: amigo de Dios.

 

Pero no ha sido Dios quien se ha alejado del hombre y la mujer, sino el propio ser humano que ha estado por siglos combatiendo contra su Creador, desobedeciéndole, olvidándole y hoy día negándole. Hemos declarado la guerra a nuestro Padre Celestial. Toda expresión beligerante del humano es otra manera de rebelarse contra Dios.

 

Sin embargo, tanto nos ama Él, que ha provisto una forma de reconciliarnos con Su Persona. Por eso nuestro texto de hoy se inicia con estas palabras: “Y todo esto proviene de Dios”  Si hay una tregua, si hay una posibilidad de que el ser humano se reconcilie con su Creador, la iniciativa no la ha tomado el hombre, sino Él, que ha sido definido por el apóstol Juan como “amor”, “Dios es amor” El Buen Dios urdió un plan que no negara Sus principios éticos Divinos. Él es Justo y debe actuar como tal. Si la desobediencia es transgresión de Su Ley, Él no puede permitirla. El pecado siempre conduce a la muerte espiritual, la cual finalmente deviene en enfermedad, corrupción y muerte física. Hay una fórmula divina que dice: “la paga del pecado es muerte” (Romanos 6:23) De modo que Él decidió morir Él mismo por nosotros, los que habíamos transgredido y seguimos transgrediendo Sus Mandamientos.

 

Dios mismo nos reconcilió con Él  al morir crucificado como un delincuente. La crucifixión de Jesucristo es la máxima demostración de que Dios ama al ser humano. Él hizo ese acto de absoluta renuncia porque le ama a usted y a mí, porque anhelaba nuestra reconciliación. Hoy día podemos nuevamente ser amigos de Dios, hijos amados del Padre, y ayudar a muchos de nuestro entorno a reconciliarse con Dios. Podemos hacerlo porque Él ha encargado a todos los cristianos esta misión, este servicio, este ministerio, “el ministerio de la reconciliación”

 

¿Desea usted reconciliarse con sus hijos? ¿Necesita usted reconciliarse con su pareja? ¿Anhela usted terminar la guerra con esa persona que le hizo mal o a quien usted perjudicó? Pues, reconozca su falta, pida perdón, perdone al otro… pero más importante y efectivo es que usted pida y reciba el perdón del Señor. ¡Vamos! Reconcíliese con su Padre.

 

UN PERFUME EXQUISITO.

Febrero 17th, 2009 por tesoroenloscielos

DEVOCIONAL “TESORO EN LOS CIELOS” (3)

 

© PASTOR IVÁN TAPIA

 

 

“Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.”

2 Corintios 2:14

 

Toda nuestra gratitud para con Dios, que permite esta hermosa comunicación entre usted y nosotros, a través de un medio inventado por el ser humano con la inteligencia que le ha otorgado el Creador. Seguramente usted tiene cientos de razones por las cuales dar gracias a Él. Es tan simple hacerlo: “Padre te doy gracias por haberme dado la vida, tener buena salud, trabajo y una familia por la cual luchar” Quizás su oración sea distinta porque sus circunstancias son diferentes, pero siempre hay algún pequeño o gran motivo de gratitud.

 

San Pablo, perseguido por sus propios compatriotas, encarcelado por el imperio romano, muchas veces torturado, apedreado, a veces en peligros por los caminos y mares de su época, decía con gratitud: Él nos lleva siempre en triunfo, refiriéndose a su Señor, el Resucitado Jesucristo que se le apareció cuando Pablo iba hacia Damasco, decidido a aniquilar a los cristianos. ¡Qué paradoja: el perseguidor se convirtió en perseguido! Así de extraños suelen ser los caminos de este mundo. A pesar de todos sus sufrimientos, había una pasión que ardía en el alma del Apóstol y que le hacía sentir que caminaba hacia la victoria.

 

El tiempo le dio la razón a Pablo. Finalmente el pequeño venció al gigante imperial. Roma, después de torturar y asesinar a cientos de cristianos, se convertiría al cristianismo en el siglo IV bajo el imperio de Constantino. Como el delicado aroma de una flor, el perfume de la doctrina cristiana fue impregnando la vida y la cultura de los primeros siglos después de la muerte y resurrección del Maestro. Por medio de los cristianos, llenos de amor y fe, se manifestó en todo el imperio “el olor de su conocimiento.” ¿Está usted perfumando su entorno con el espíritu cristiano?

LA FÓRMULA DE SANTIAGO.

Febrero 17th, 2009 por tesoroenloscielos

DEVOCIONAL “TESORO EN LOS CIELOS” (2)

 

© PASTOR IVÁN TAPIA

 

 

“Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.”

Santiago 4:7

 

Tres importantes verbos podemos destacar en esta frase que el Espíritu Santo inspiró a uno de los escritores bíblicos más prácticos del Nuevo Testamento, Jacobo o Santiago: someteos, resistid, huirá. Los dos primeros verbos son acciones que todo cristiano debe realizar. El último será el resultado espiritual de los dos anteriores.

 

El sometimiento es imprescindible en la vida de fe, tanto para ser feliz y alcanzar las bendiciones del Señor, como para poder desarrollarnos y crecer en la espiritualidad. Someterse no es un concepto muy admirado socialmente, se le asocia a debilidad de carácter, a la no defensa de los derechos personales y hasta a falta de inteligencia. Sin embargo Dios nos enseña en Su Palabra que es necesario que todo ser humano acepte Su voluntad y se someta a Él con humildad y fe. El apóstol Pedro aconseja a los discípulos: “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo” (1 Pedro 5:6) No podemos pensar en alcanzar el favor de Dios con una actitud orgullosa o altanera. Tampoco hallaremos el respeto y consideración de nuestros hermanos si somos rebeldes al Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia.

 

El segundo verbo a conjugar y practicar por todo cristiano, es “resistir”, pero no resistir a la autoridad o al amor de los pastores y hermanos, sino resistir a las tentaciones de las tinieblas. Hay tres enemigos que nos rondan y que pueden hacernos perder la paz y las bendiciones de Dios: la carne, el mundo y el diablo. Nuestras pasiones desordenadas han de ser dominadas con una férrea voluntad, puesto que el Señor quiere que llevemos una vida santa. Las numerosas tentaciones que se nos presentan a diario en la agitada vida actual, las podremos enfrentar con el dominio propio que nos da el Espíritu Santo. Jesucristo ya venció a Satanás en la cruz, pero éste persiste en molestarnos y estorbar la obra del Señor. ¿Cómo le resistiremos? 1) Con la fe absoluta en el Salvador que ya le venció y nos ha dado Su Espíritu para resistirlo; 2) Teniendo una vida de oración diaria y fervorosa, haciendo uso de toda la armadura de Dios; 3) Sometiéndonos a la voluntad de Dios y sujetándonos a nuestra Iglesia. No podemos ser cristianos “independientes” ya que esto nos hará débiles.

 

El resultado de someternos a Dios y resistir al diablo, sea en la carne o en el mundo, invariablemente dará este resultado: Satanás huirá de nosotros, porque olerá la sangre de Jesucristo, olerá perfume de santidad y escuchará nuestras oraciones impregnadas del Espíritu Santo. Recuerden siempre esta fórmula para ser victoriosos en su fe: “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.”

EL TESTIMONIO DE PEDRO.

Febrero 16th, 2009 por tesoroenloscielos

DEVOCIONAL “TESORO EN LOS CIELOS” (1)

 

© PASTOR IVÁN TAPIA

 

 

“cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.” Hechos 10:38

 

Este es el testimonio del apóstol Pedro en la casa de Cornelio, “centurión de la compañía llamada la Italiana, piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre”. El encuentro entre el gran pescador de almas –recordemos que en su primera prédica evangelizadora se convirtieron 3.000 personas- y el buen Cornelio, hombre que buscaba con sinceridad a Dios y hacía el bien a su prójimo, es rubricado por la presencia y actuación del Espíritu Santo.

 

Expresa el Apóstol que Dios ungió a Su Hijo Jesucristo con el poderoso Espíritu Santo; que Jesús se dedicó a hacer todo tipo de bien al pueblo y a sanar a los que eran oprimidos por las tinieblas. Esto era factible que lo hiciera, porque el Todopoderoso estaba con Él. Si atendemos bien al contenido de este versículo, descubriremos que aquí se encuentra la Trinidad actuando en pleno: el Padre unge con Su Espíritu (que procede del Padre, según San Juan) a Jesús de Nazaret y Éste actúa con el poder y la misericordia del Espíritu de Dios. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, una vez más se revela en este texto bíblico.

 

El Maestro Jesucristo, nuestro Salvador y Señor, nos enseña con Su propia vida humana, como debe actuar todo discípulo Suyo: andar en todo momento por los caminos del bien y procurando la salud física, psicológica y espiritual de quienes encuentre en ese caminar. Como a Jesús, el poder del Espíritu está con nosotros y nos capacita para expulsar los demonios de enfermedad que atormentan al hombre, predicándoles el Evangelio del Reino, orando e imponiendo las manos en Su nombre, para sanidad y liberación.

 

Como lo hizo en su tiempo San Pedro, hagámoslo hoy día nosotros, cristianos del siglo XXI, y demos testimonio de “cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.”

¡Hola, mundo!

Febrero 16th, 2009 por tesoroenloscielos

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