Por ejemplo, en octubre la junta escolar de Dover, Pensilvania, exigió que se enseñara “el diseño inteligente” como alternativa a las clases de evolución en biologÃÂa. “El diseño inteligente”, una teorÃÂa de los conservadores religiosos, dice que la vida es demasiado compleja como para haber surgido sólo a través de la evolución, y que un ente superior tuvo que haberla creado.
“Cualquier persona con un cerebro a medias deberÃÂa haber sabido que nos iban a entablar una demanda”, dijo Angie Yingling, integrante de la junta escolar, quien al principio respaldó la idea y ahora está en contra.
El grupo de defensa de las libertades civiles ACLU (siglas en inglés de American Civil Liberties Union) entabló una demanda en diciembre, en representación de ocho familias, señalando que el diseño inteligente no tiene la menor pretensión cientÃÂfica, y que sólo es un intento de inyectar la religión en las clases de ciencia.
De todas formas es una batalla cuesta arriba. Multitud de encuestas muestran que menos de la mitad de los estadounidenses creen que la teorÃÂa de la evolución de Charles Darwin está respaldada por la evidencia. En una encuesta reciente de Gallup, un 45% de los entrevistados dijeron estar convencidos de que Dios creó a los seres humanos en fecha bastante reciente: hace 10.000 años.
Y hay otros puntos de conflicto.
Por ejemplo, hay un folleto que ha circulado en muchos colegios titulado “Lo que grandes lÃÂderes han dicho acerca de la Biblia”. El folleto contiene citas de nueve presidentes estadounidenses y otra de Jesús. El problema es que, según expertos escolares, varias de las citas son totalmente falsas.
En Cupertino, California, el maestro de quinto grado Steven Williams entabló una demanda contra el distrito escolar que lo contrató, diciendo que habÃÂa violado sus derechos al exigirle que cualquier folleto que entregase a los alumnos donde se mencionara la religión debÃÂa ser aprobado previamente por la dirección.
La Alianza de Defensa de Fondos, con sede en Phoenix, una institución conservadora que está representando a Williams, dijo que de esa manera se impide a Williams entregar importantes documentos históricos tales como la Declaración de la Independencia, que dice: “Consideramos estas verdades evidentes por sàmismas, que todos los hombres han sido creados iguales, y que han sido dotados por su creador…”
TonterÃÂas, replican los funcionarios del distrito escolar. Por cierto, la Declaración de la Independencia figura en los manuales escolares, señaló Jerry Nishihara, gerente de comunicaciones del distrito. Lo que no figura en los manuales, y por buenas razones, son los materiales que Williams quiere dar a los alumnos por cuenta propia.
Uno de esos textos es un libro de oraciones, presuntamente de George Washington, que Williams entregó a sus estudiantes. Varios historiadores determinaron que el libro no pertenecÃÂa a Washington, aunque podrÃÂa haber sido de uno de sus descendientes.
El núcleo del desacuerdo, como el de Cupertino, es que los conservadores creen que las escuelas han ido demasiado lejos tratando de hacer cumplir las normas sobre separación de la iglesia y del estado.
Otras batallas culturales en las escuelas involucran lo que los niños deben aprender sobre el sexo.
En algunos distritos de Texas hubo disputas sobre la manera en que los manuales escolares definen el matrimonio, y si libros usados en clases de salud pública deben mencionar condones o pÃÂldoras anticonceptivas como una opción para adolescentes.
En ambos casos, los conservadores triunfaron. Los manuales que se emplean en escuelas públicas de Texas definen el matrimonio como un vÃÂnculo entre un hombre y una mujer. Y la única opción que ofrecen a adolescentes deseosos de evitar enfermedades venéreas o embarazos es la abstinencia.
Los conservadores tienen también algunos libros en la mira, y cuestionan aquellos con temas de “ocultismo” y brujerÃÂa. Uno de sus principales objetivos es prohibir la serie de Harry Potter.Ââ€
Buscando en Internet, encuentro otros datos relacionados con la enseñanza de la evolución en USA:
De Astroseti.org (web de divulgación de la astrobiologÃÂa)
“Impartir clases sobre la edad y la historia de nuestro planeta, nos lleva 4,600 millones de años atrás; pero sólo está incluido en el 55% de los 50 Estados de la Unión Americana como un estándar de educación cientÃÂfica.
La evolución humana solo se incluye en el 8% de los estándares cientÃÂficos del estado y por lo tanto no se requiere para la mayorÃÂa del nivel elemental, medio o de cursos de ciencia en escuela secundaria.
Estos estándares son los que conllevan el contenido de los libros de texto y de las pruebas de exámenes de aptitud de las escuelas en los estados y el aprendizaje respecto de la evolución está siendo dejado de ladoÂâ€.
Me pongo a pensar y a indagar en lo que se enseña en las escuelas, y esto me lleva a la polémica de la enseñanza de la historia en algunas ikastolas del PaÃÂs Vasco. Y entonces reflexiono: ¿Será del todo cierto lo que me enseñaron a màen la escuela?
Independientemente de los contenidos me da que pensar en el poco hincapié que se hace en una de las cosas para las que deberÃÂa servir la escuela: enseñar a pensar, estimular el pensamiento, la búsqueda. Muchos adultos creen que hay que aprender fechas y datos históricos, tal y como se cuentan, y que hay que saber hacer raÃÂces cuadradas o integrales (eso tan poco “útilÂâ€), cuando las matemáticas deberÃÂan servir para aprender a razonar y la historia como punto de partida para contrastar y ampliar. A màtampoco me gustaba diseccionar una frase, preferÃÂa pensar en lo que querÃÂan decirme las palabras, aunque supongo que asàse aprende también sobre la arquitectura del lenguaje.
Digamos que la enseñanza en las escuelas podrÃÂa ser o es… sesgada, manipulada, equivocada, breve… y desde luego deberÃÂa no servir tanto, como muchos padres pretenden, para “educar†la moral. Yo creo que no sirve, desafortunadamente, para enseñar a pensar. Eso se lo tiene que currar un@ mism@ si le apetece. Pero como ya dije, creo, en otro post, lo único realmente útil y que no he olvidado nunca, aprendido en un aula, ha sido: aprender a leer y a escribir, lo primero que aprendÃÂ. Y con eso, prácticamente, tengo el resto del camino.
Parece que hoy en dÃÂa, visto lo visto, no hay ya quien se pueda creer ná. Pero al menos, a veces, si tienes interés, puedes llegar a conocer varios puntos de vista.
(Debe ser la hora, pero las reflexiones a estas alturas de madrugada, me salen un poco invertebradas).