Archive for the ‘Hechos verídicos’ Category

Un hada y doce duendes en La Alhambra

Saturday, September 16th, 2006

Me permito poneros aquí la crítica aparecida en El Ideal de Granada de hoy sobre el concierto de Loreena al que fui anoche…, por cierto, con mi, ahora, ex novia (y reencontrada amiga) y con mi señora madre, que cumple años el mes que viene y por eso le hice este pequeño regalito. No tengo más palabras…

Y para que no digais, os regalo un video (”Farther Than The Sun“, a veces hay personas que parecen estar de ti más lejos que el Sol, no os perdais esta letra) de la gran cellista que acompañaba a Loreena, para muestra musical y deleite de los presentes. Mi último descubrimiento musical. Si quereis saber quien es tendreis que mirar la continuación del post… es la única mujer que acompañó al hada…

Pincha aquí para verlo.

Y dos regalos más al final del post…

UN HADA EN LA ALHAMBRA
La canadiense Loreena McKennitt ofreció un concierto vaporoso y exquisito, que invitaba a la fantasía
TEXTO:JUAN J. GARCÍA / GRANADA

La cantautora Loreena McKennitt ofreció anoche en el auditorio del Generalife el tercero de los tres conciertos que ha protagonizado en nuestra ciudad estos días. Los dos primeros fueron especiales, de aforo restringido a 400 personas, para el rodaje del programa de la cadena estadounidense PBS ‘Great Performances’ dirigido por Jim Kellahin (que se emitirá a principios de 2007), y de paso grabar imágenes destinadas a un DVD en directo desde el singular espacio del Palacio de Carlos V. Por tener ese fin los dos conciertos contaron con una cuidadísima presentación, con más de cien focos robotizados jugando luminosamente con las columnas del palacio en sus 360º, un efecto ‘omnimax’ que lograba momentos espectaculares.

En el Generalife, su concierto abierto, barato (35 euros en vez de 50) y mayoritario (estaba lleno), fue bastante más convencional, aunque a cambio tuviera una actuación espontánea, natural y ‘normal’, sin interrupciones para maquillaje, repeticiones de tomas, inmovilidad imperativa o aplausos forzados, condiciones propias de un plató de TV, que es a fin de cuentas lo que fue el palacio en esos dos días.

Ausente durante 12 años de Granada, la canadiense no pudo haber encontrado un lugar mejor que la Alhambra para hacer sonar su ensoñadora música. Su medievalismo atmosférico revivió entre las columnas del Palacio de Carlos V, las armaduras de ficción que sirvieron a Max von Sydow y Faye Dunaway para ejercer de Reyes Católicos por un día en el mismo patio de armas; y ya más libre, entre los altos cipreses del Generalife, su música se escapaba hacia arriba ingrávida y exquisita. Sin duda la McKennitt es miembro honorario de la ‘Asociación de Donantes de Fantasía’.

Grupo perfecto

No son ajenos a esta invitación a volar por el tiempo su vestuario vaporoso, sus maneras pausadas y armoniosas, y la tranquilidad absoluta, casi meditativa, con la que los doce miembros del grupo tocan sin esfuerzo ninguno y con una precisión y meticulosidad que roza la perfección.

Acompañada por algunos de sus músicos habituales, parte de los mismos con los que realizó la gira ‘The book of Secrets’, como Brian Hughes, Hugh Marsh, Donald Quan, Nigel Eaton, Rick Lazar y Caroline Lavelle, junto a ellos aparecieron también para estos conciertos el sirio Haig Yazdjian con el oud, el ateniense Sokratis Sinopoulos y el también griego Panos Dimitrakopoulos en las cuerdas ancestrales. Una formación que arrimó más la música atlántica y brumosa de la cantautora al sonido templado y seductor del Mediterráneo, con una embriagadora mezcla de aromas de todos los mundos, que en estos tiempos, y en esta semana de recuerdos terribles, invitan sobre todo a la paz, con uno mismo y con los demás.

Escuchar a esta mujer tiene el don de la regresión a vidas anteriores. Su elaboradísima música místico folclórica se escucha tanto con los sentidos como con el alma, invitando con su delicadeza a dejarse llevar por paisajes imaginarios llenos de aventureros personajes, pajes y princesas en parajes románticos e inexplorados. Su exquisita voz es magia pura tocada por una varita con poderes casi terapéuticos, y cuando abraza el arpa el mundo puede pararse que no se baja nadie.

Entre los temas que han sonado en esos días en la Alhambra no faltaron sus obligatorios ‘The Mystic dreams’ (con la que empezó), ‘Santiago’, ‘All Souls Night’, ‘The Lady of Shalott’, ‘The Bonny Swans’ o ‘Cymbeline’ (con la que terminaba), junto a algunas piezas (’Penelope’s song’, ‘Caravanserai’ o ‘Raglan road’), menos familiares y que probablemente formen parte de su inminente disco, titulado ‘An Ancient Muse’, que ha grabado en los estudios Real World propiedad del cantante Peter Gabriel, y que saldrá le mes que viene. Haberlas, también haylas, y esta semana han revoloteado las hadas por la Alhambra.

Los regalos finales son: primero, una actuación en directo antiquísima en la televisión: lo más lejano a la idea de Loreena, que ahora escoje mejor sus escenarios… Por cierto, este sensacional tema (Mummer’s Dance) lo tocó anoche. Segundo: otro de los temas de anoche (The Bonny Swans) en videoclip.

Algo mejor…

Saturday, September 16th, 2006

Mi jefe me ofreció el otro día un puesto “mejor“. Mejor desde su punto de vista, claro, porque “eres una persona de recursos, inteligente, con un trabajo poco estimulante… etc etc…“.

Y yo le digo, más o menos esto, con otras palabras: “no, gracias, estoy muy a gusto en mi trabajo monótono, con mínima responsabilidad, y no quiero emplear mi neurona en comprender y atender una sofisticadísima máquina. Prefiero emplear mi mente ocho horas en mis asuntos. Me ofreces un trabajo más difícil, más valorado por los demás, más prestigioso, con igual responsabilidad que el que tengo, con el mismo salario, más cansado… No, gracias, no voy a cambiar si no va a mejorar mi calidad de vida, y creo que no tenemos el mismo concepto de calidad de vida… yo no vengo a ‘realizarme’ en el trabajo: ni el que tengo ni el que me ofreces ni ningún otro trabajo de aquí servirían para realizarme; eso lo hago en mi tiempo libre. Gracias, estoy muy a gusto en mi trabajo y lo hago encantada“.

Y él se quedó a cuadros. Sorprendido. Ahora, veo que de todos modos van a “reubicarme”… creo que me van a poner a hacer microcirugía artesanal de circuitos integrados. El caso es fastidiar y cambiarme de sitio. Menos mal que estos trabajos de habilidad son para mí como hacer manualidades y son muy entretenidos mientras piensas en tus cosas.

El pocito

Tuesday, September 5th, 2006

Advierto: este post puede exaltar la sensibilidad de algunos a las cosas médicas y a los aprensivos.

Esta noche he estado a punto de caer en el fondo del pocito. Así es como llama mi novia (aún) a ese estado grado 3 de hipoglucemia que yo llamo (1-leve, 2-consciencia, 3-preinconsciencia, 4-inconsciencia, 5-convulsiones). Yo he estado en el estado 4′5 tres veces, y me han tenido que inyectar glucagón unos enfermeros que venían como astronautas, vestidos de blanco, con desfibriladores y esas cosas. En otra ocasión me lo inyectó mi novia, pero no había llegado al grado 4, en que me mordí la lengua. Luego me he tirado días con la lengua hinchada y amoratada llena de cortes sanguinolentos. Pocas veces para llevar 30 años, ¿no?

Hipoglucemia: síntoma típico de bajada de azúcar en un diabético. Un estado difícil de explicar.

Anoche me encontraba en un estado de sueño profundo, soñando que estaba en casa (una buhardilla muy grande) de una amiga y llovía a cántaros, y de repente el suelo, que era blanco estaba empezando a abombarse, como haciendo burbujas, porque se estaba mojando… Era difícil salir de aquella casa, y para ello alguien me hacía responder preguntas gritando: ¿DONDE ESTÁS? ¿DÓNDE ESTÁS? Era muy angustioso porque yo no encontraba la respuesta; era como intentar salir del laberinto con mil pruebas… y luego fui entrando con dificultad en la conciencia, pero no sabia que estaba en la cama, medio desnuda, sola, en casa… No sabía dónde estaba, pero me encontraba muuuuy mal, con el cuerpo bañado en un sudor frio que me dejó helada y de las cejas me caían dos goterones de agua salada. No sé cómo he podido levantarme y llegar al salón, hacerme un análisis de glucemia y ver que tenía 24 mg/dl (se considera hipoglucemia a partir de 60 hacia abajo, lo normal es alrededor de 80-90 a esas horas)… Cualquiera con esa cifra estaría inconsciente y más viniendo del sueño. Mi record está en 14 y consciente, inaudito. Mi cuerpo es extraño, cualquiera con esa cifra estaría en coma, pero yo estaba flotando y comiendo como una posesa todo lo dulce que encontraba, como anoche… Al borde del pocito mientras miles de millones de neuronas se te mueren porque solo se alimentan de glucosa y no tienen apenas qué comer… sin embargo las que sobreviven, las fuertes, son capaces de soñar mientras, o de pensar muy creativa e ingeniosamente, como otras veces, en que me sorprendo a mí misma…

Enigmas de la vida diaria.

Anoche me acosté a las 2:30… Casi me muero a las 4:15… Tenía que despertarme para ir a trabajar a las 5:30. A las 6:45 estaba currando como una perra.

Pues aún he dormido un poco y esta mañana ha sido de los días que menos sueño he tenido. Me dolían el pecho y la cabeza.

El cuerpo es un misterio sorprendente.

Loreena en Granada

Monday, September 4th, 2006

Tengo otras dos como ésta, que es la mía, y no sé quien va a compartir conmigo este momento único, excepcional y extraordinario de belleza para los oídos y para la vista en los jardines del Generalife.

En caso de no tener compañía ya veré qué hago con ellas… Podría invitarte a ti o regalarlas a alguien que sepa disfrutarlo o venderlas o tirarlas al río Genil…

Yo, desde luego, voy a Granada el 15 de septiembre.

La joven del agua

Sunday, September 3rd, 2006

Esta tarde he visto esta película: “La joven del agua“, con Paul Giamatti de protagonista, de lo mejor de este trabajo de M. Night Syamalan (el de “El sexto sentido” y “El bosque“), que, además de ser el director, se guarda el papel del guaperas que cambiará el mundo.

Original, entretenida, tierna… nada de miedo: a veces sonríes, a veces se te aguan los ojos, a veces das un pequeño salto… Para los que les guste, como a mí, que nos cuenten cuentos de fantasía venida a la vida corriente. Personalmente, y siguiendo con cinecuentos que he visto hace poco, me quedo con “La educación de las hadas“, más cercana y de andar por casa, y además, con una hermosa canción de Bebe.

Pinchad aquí para ver el trailer de “La joven del agua”.

Y ya que hablamos de cuentos, me he acordado de una película-cuento que aún no he visto (snif) y que no sé si podré ver alguna vez. Ya os hablé de ella un día (ahí os conté también uno de mis cuentitos favoritos) y no es otra que “La historia del camello que llora“, que es una auténtica fábula. Pinchando la imagen podeis ver el trailer de esta película, que tiene una curiosa página web oficial.

Pincha la imagen para ver el trailer

Después de todo puede que algunos cuentos, efectivamente, sean verdad.

El último martes de agosto de este año, por ejemplo

Tuesday, August 29th, 2006

Acaban de dejarme sola unos días para que intente recolocar mi vida. Se ha ido, me ha dado un abrazo y me ha dicho que me cuide y que no piense.

Para no pensar he decidido hacer nuevas cosas, como un podcast, que tengo ahora en construcción, y organizar decentemente mi nuevo fotolog, porque al flickr ese le tengo manía.

Y en eso estoy, no sé si entretenida… Y haciendo la lista de las cosas que querría en la vida… Y he empezado a leer otro libro, “La inutilidad del sufrimiento” de María Jesús Álava, a ver si sirve de algo. También he comenzado a leer “Espejismos” de Jeanette Winterson. Creo que también tengo que actualizar mis enlaces… en todos los sentidos…

Tengo tantas cosas que hacer, ahora que he vuelto al trabajo rutinario…

Todo esto da vértigo y yo estoy en ese columpio que va a lanzarme disparada en cualquier momento.

La feria del libro (y III)

Tuesday, June 27th, 2006

Estos son los libros que me traje a casa de la feria del libro de este año. Podría haber traído otros, no iba con ninguna idea preconcebida. Sólo a tiro hecho llegamos a Berkana, donde siempre, siempre, compramos algo.

Mi compañera quería leer “¿De otro Planeta?”, porque es habitual de esos blogs. Aún no lo he leído. Cuando acabe ella a ver si lo pongo en mi lista. Yo es que leo con desorden, según lo que me pide el cuerpo, y así ese libro, como los otros, esperará el momento agazapado. Algunos a veces me gritan, me lo piden, pero otros no. Todos, en general y en principio, me resultan seductores, pero abrirlos y caer fascinada tienen que ser todo uno. Este promete ser entretenido.

En Berkana compro también una novela. Hace años que no compro ni leo novelas. No sé, son etapas. Parece que me interesan cosas más… reales. Pero no puedo resistirme a la tentación al ver el “Media hora más contigo” de Jane Rule, la novela que dio origen a una película (1985) de culto lésbico con el mismo título, en inglés “Desert Hearts”, de Donna Deitch. “Desert of the heart” es el título original de la novela, de 1964. Todo un descubrimiento cuando la vi y la grabé a escondidillas en mi juventud. Una historia clásica imprescindible.

Después, en la caseta de la Ceiba compro “El Don de arder” (Mujeres que están cambiando el mundo), de la periodista Ima Sanchís. La Ceiba es un colectivo de consumidores que funcionan como una especie de cooperativa que fomenta el comercio justo y el consumo crítico. Este libro es una colección de entrevistas a mujeres del mundo entero, más conocidas o más anónimas, que descubre las formas, los motivos, los sentimientos, las razones, los pensamientos, de 59 mujeres excepcionales y diversas.

Mientras tanto veo a famosos y famosillos, a div@s o menos, a admirados e invisibles, a exitosos y a pobres… de espíritu o de bolsillo, de entre los escritores que se muestran en las casetas, como reclamos de carne y hueso.

Y allí está Lucía, con una de las colas más largas. Yo no quiero un autógrafo. Sólo pretendo mirarla a los ojos un instante. La única forma de hacerlo es comprar.. un libro. Me gustan los milagros que siempre acaban por equilibrarnos. Mientras lo hago encuentro una cartera que alguien se ha dejado sobre los libros a mi lado. Hago mi buena acción del día, dándosela a los libreros. Me dispongo en la cola y llego hasta Lucía, que no sé si me mira. Nos decimos algo, me escribe algo y me voy con algo. Tiene la mirada cansada. Ve pero no mira, para que nadie la vea, es su defensa. Pero hay quien puede verla. Me regala el libro de poemas “Estación de infierno” y me doy cuenta del mucho tiempo que hacía que no adquiría poesía, ni la leía… me alegro del regalo.

Mirando y mirando libros… Me los llevaría todos, todos me dicen algo. Vamos llegando al final, despacio. No sé por qué me fijo en un libro llamado “Nunca tires la toalla” (Cosas que aprendí en publicidad y que, en realidad, valen para –casi- todo en la vida), de Stanley Bendelac. Y leo las críticas de Isabel Coixet, que conoce bien ese mundillo, en el dorso, hablando de las verdades, las medias verdades y las mentiras de la publicidad, y recomendando el libro. Luego levanto la vista y me doy cuenta de que su autor está allí, mirándome, esperando que le compre el libro. Parece que no ha vendido mucho, que es un anónimo en la feria. Y me pregunta si me parece interesante. Hablamos un poco del libro y de la publicidad, que siempre ha sido un tema curioso que me ha interesado, y al final me dice: bueno, por lo menos te resultará entretenido. Y le contesto: “Que no es poco…”. Finalmente lo compro y él me dice que si no quiero que me lo firme. Parece que le hace ilusión, así que, accedo… Sobre todo al ver que justo en la caseta de al lado, a unos metros de Stanley Bendelac, uno de los más importantes publicistas del mundo, está Antonio Gala, ese personaje, dispuesto a firmar no sé qué. Así que le tiendo el libro para que estampe un superficial “Para…, cordialmente, Stanley” en su sencillo libro entretenido donde habla de sus experiencias vividas, o filtradas por la memoria. Me voy diciéndole: “Suerte… en la vida“.

Justo antes de acabar el paseo, vuelvo a fijarme en un libro que siempre me ha llamado la atención. Esta vez sí lo compro. Unas casetas más atrás estaba el autor firmando y hablando con sus lectores, pero yo prefiero comprarlo en otro sitio. Se trata de la “Psicomagia” de Alejandro Jodorowsky. Este promete, desde otro punto de vista que los demás, y me interesa especialmente, porque no sé si a los demás resulta un loco o un listo. Lo poco que he leído es sencillamente algo que yo ya sabía, así que sigo…

Magia como la que me señala este hecho. Habeis visto que hice una pequeña pila encima del baúl con los libros, para hacer la foto ilustrativa de este post. Bien, sin pensarlo, coloco los libros uno sobre otro y aprieto el botón de la cámara. Cuando veo la foto, mi novia y yo vemos el hilo. Estamos pasando una extraña crisis y de repente está claro. El orden de los títulos nos habla en su orden: “Psicomagia”, “Estación de infierno”, “Nunca tires la toalla”, “El don de arder”, “¿De otro planeta?”, “Media hora más contigo”, “Un milagro en equilibrio”. Lo mires por donde lo mires, la vida y los libros están llenos de magia.

Acabo la feria, con un pequeño saquito de libros de todo tipo, con toda clase de historias y vidas. Y, como cuando a los diez años volvía de la biblioteca, regreso a mi casa con la mochilita llena de libros y las ganas de curiosear desde otros ojos el mundo.

Ver la feria I y la feria II

María

Sunday, June 25th, 2006
Aquí comienza el campo inexplorado
Redondo a causa de los ojos que lo miran
Y profundo a causa de mi propio corazón
Lleno de zafiros probables
De manos de sonámbulos
De entierros aéreos
Conmovedores como el sueño de los enanos
O el ramo cortado en el infinito
Que trae la gaviota para sus hijos

Hay un espacio despoblado
Que es preciso poblar
De miradas con semillas abiertas
De voces bajadas de la eternidad
De juegos nocturnos y aerolitos de violín
De ruido de rebaños sin permiso
Escapados del cometa que iba a chocar
¿Conoces tú la fuente milagrosa
Que devuelve a la vida los náufragos de antaño?
¿Conoces tú la flor que se llama voz de monja
Que crece hacia abajo y se abre al fondo de la tierra?
¿Has visto al niño que cantaba
Sentado en una lágrima
El niño que cantaba al lado de un suspiro
O de un ladrido de perro inconsolable?
¿Has visto al arco-iris sin colores
Terriblemente envejecido
Que vuelve del tiempo de los faraones?

El miedo cambia la forma de las flores
Que esperan temblando el juicio final
Una a una las estrellas se arrojan por el balcón
El mar se está durmiendo detrás de un árbol
Con su calma habitual
Porque sabe desde los tiempos bíblicos
Que el regreso es desconocido en la estrella polar

Ningún navegante ha encontrado la rosa de los mares
La rosa que trae el recuerdo de sus abuelos
Del fondo de sí misma
Cansada de soñar
Cansada de vivir en cada pétalo
Viento que estás pensando en la rosa del mar
Yo te espero de pie al final de esta línea
Yo sé donde se esconde la flor que nace del sexo de las sirenas
En el momento del placer
Cuando debajo del mar empieza a atardecer
Y se oye crujir las olas
Bajo los pies del horizonte
Yo se yo sé dónde se esconde

El viento tiene la voz de abeja de la joven pálida
La joven pálida como su propia estatua
Que yo amé en un rincón de mi vida
Cuando quería saltar de una esperanza al cielo
Y caí de naufragio en naufragio de horizonte en horizonte
Entonces vi la rosa que se esconde
Y que nadie ha encontrado cara a cara

¿Has visto este pájaro de islas lejanas
Arrojado por la marea a los pies de mi cama?
(…)

Vicente Huidobro

AUTOR: Jaime Marcos de Hevia (4 años)
TÉCNICA: Dibujo con bolígrafo
DESCRIPCIÓN DEL ARTISTA: Estrellas, flores, corazones, caracoles, mariposas y peces.

María no es un ser cualquiera. Aunque tal vez no sea la única persona en el mundo capaz de sentir la vida así. Ella hace el mundo hermoso bebiéndose toda la fealdad en un gesto. Tragándose toda la espantosa, estúpida, superficial fealdad del mundo ella inventa la belleza del mundo. Es una niña que no sabe, no quiere saber, de mentiras ni permisos, pero sabe, a veces, que están ahí y le duelen sus existencias innecesarias. Tristeza inútil, perpleja, voraz. Experimenta el mundo como un río a su través, no tiene forma, no es redondo, no es polígono, es la vida plena, atropellada, raudales de agua, de sangre roja, roja, roja, que no necesitan una razón, un sentido, que el sentirla es su sentido. Es la vida con su muerte, que no es muerte. Es el ser sin discusión y sin medida. Es una niña.

Pero la realidad le resquebraja, porque no entiende lo que es práctico, lo que aplastantemente el mundo, casi siempre, le explica, le ofrece, le tiende… y choca su aparentemente pequeño inmenso corazón con la razón que disiente de su forma de amar…

Disiente, di-siente… dissentire… lejos de sentir…

Errática en su nomundo, en su mundo, en el mundo…

Ese pájaro de islas lejanas arrojado por la marea a los pies de mi cama…

Gracias.

La realidad

Tuesday, June 20th, 2006
Nunca vi a nada salvaje sentir lástima de sí mismo.
Un día un pájaro caerá muerto y congelado desde su rama
sin sentir autocompasión jamás

D.H. Lawrence

Los observo. Me fascinan los animales. Su forma de vivir la existencia. La sencillez con la que viven todo. Los miro y veo la realidad.

La realidad se vuelve invisible en nuestra forma de vivir y sólo a veces consigo verla. Realmente es todo tan simple como ellos lo viven. Desde que nacemos ya empezamos a olvidar de lo que formamos parte, olvidamos una forma de mirar…

Los animales parece que ni sienten ni padecen. No es tal como parece desde nuestra común forma de mirarlos. Es un fluir en su conjunto, ellos en el mundo. Se suceden las estaciones y ellos con ellas. Veo a la cigüeña bajo la tormenta, impasible en su nido; veo la algarabía primaveral de los vencejos en el cielo; veo a las palomas muy cerca de mí cortejándose, en el tejado; el ir y venir de las hormigas en su ajetreo; veo a la araña esperando su alimento de hoy; veo a los conejos muertos en mitad de la carretera… Viven, mueren, tan dignamente…

Un gorrión a unos centímetros de mí, en la ventana, no me ha visto, y él mira el mundo con unos ojos tan limpios. Le envidio.

Los perros nos aman con tanta naturalidad, sin prejuicio. Corren sin pensar, disfrutando ese momento. Es un fluir de la vida que nosotros no sabemos vivir, es un aceptar la realidad sin tiempo y sin medida de una manera que nosotros no sabemos.

Creo que nosotros no sabemos vivir la realidad.

No soy capaz de escribir lo que quiero expresar… Miro en silencio por la ventana, observando otras dimensiones…

La luz grande es un abismo y un estúpido misterio

La feria del libro II

Thursday, June 15th, 2006

La Feria del Libro de Madrid un soleado domingo primaveral es efervescente como una couldina extra. Están los que pasean mirando alucinados y lo mismo no han leido un libro en su vida; los que buscan ese libro, los que se topan con esa cara conocida para cuchichear “mira, mira… pues parece más gord@, más mayor, más interesante…” que en la tele -por supuesto, la tele- (y si no fuera por los cartelitos de HOY FIRMA..…no sabrían quién es ni a un metro), los que desean esa firma, esas palabras, de su admirada pluma, que los entretuvo, los conquistó, comprendió, enseñó, despertó, animó… o todo junto y más, desde sus páginas… los que pasean contemplantivamente, los que consumen libros exprimiendo la tarjeta despiadadamente,….

Y luego están los de dentro de las casetas, los libreros y los que venden libros, que no los conozco, pero a los que a veces miro con envidia, y otras con pena. Los envidiados, por estar siempre entre libros, y los otros por estar con cara de aburrirse como perr@s y sin vender un colín (estas suelen ser frecuentemente las caras que hay en las casetas de los libros más pijos y caros y las caras de la gente que no lee mucho y a la que han contratado para estar en la feria por su tipazo o su rostro bonito, que son los menos). Y más allá están los autores, los divos y los menos divos, y luego los espontáneos, los que plantan una caja o una mesita y ponen ahí sus versos y sus librillos y los muestran humildemente, o indignados o deprimidos o desafiantes, que a veces me dan tanta penita como esos autores que esperan que alguien se acerque, les compre un libro y a los que les hace una ilusión inmensa firmar su librito.

En fin, la feria… una feria.

(Continuará… En el próximo capítulo os cuento lo que me traje a casa)

Ver la feria I y la feria III

La feria del libro I

Friday, June 9th, 2006

Sí, era fascinación por el objeto en sí mismo. Luego el contenido podía ser más o menos fascinante (eran otros mundos, al menos). Hasta el punto en que una vez, un compañerito del colegio, de unos 10 años, me preguntó en el recreo mientras yo sostenía un libro “¿qué pasa, que tú haces el amor con los libros?”. (Los niños es que son muy precoces, por eso será que yo me quedé tan atrás en ciertos temas). Interpreté que me preguntaba que si estaba enamorada de los libros, pero no le contesté, creo, y seguí leyendo. Los niños son así… (Conté esta anécdota en un comentario de este post)

Reconozco que ya no leo tanto como antes, entre el trabajo y mirar las musarañas. Si es que el mundo (real o virtual) está lleno de musarañas interesantes… Leo como a trompicones, por oleadas de ansiedad lectora.

Soy de las que tiene siempre cuatro o cinco libros empezados. Los libros eternos… Me gustan las ediciones de bolsillo, para manosearlas bien, para meterlas en cualquier bolso, para que se les caigan las hojas, para hacer anotaciones sin remordimiento, para que me quepan más libros en las estanterías… Me parecen como más humanas. Y miro mis estanterías y siempre me parecen pocos, aunque sobren.

Pero no, ya no leo tanto. Aunque siempre que voy a comprar al hiper, paso por la sección de libros, y casi siempre pico… Siempre me estoy diciendo: a ver si me paso un día por la cuesta del Moyano, a ver los libros de viejo, a ver qué tesoro encuentro… pero luego me da pereza.

Y en primavera llega la feria… y allá que nos fuimos el finde pasado.

Me gusta El Retiro: ese hervidero de almas transeúntes ansiosas de respirar verde artificial en ese espejismo de naturaleza en pleno Madrid. Y ya sabeis, me gustan los libros.

(continuará…)

Ver la feria II y la feria III

Hace 38 años

Saturday, June 3rd, 2006

Hace 38 años yo no había nacido. (Ella llegó entonces). Y ahí se inicia el camino que llega hasta hoy.

Yo estuve muchos años mirando de vez en cuando por un agujerito intentando ver tus ojos. Encontré todo tipo de gente por la que bebí los vientos y sufrí naufragios con penas y glorias.

Y entonces, sin comerlo ni beberlo, apareces tímidamente y me cuentas que llegaste remando como una posesa, (más alto, más fuerte, más rápido)… y no me engañas. No eres record del mundo. Mejor para mí, que soy bastante poca cosa y de extraña raza.

Yo me quedo estupefacta y sigo estupefacta. Sus manos me recorren. Me despoja de ropa, de piel, de complejos y de edades. Y me deja desnudita, hablando con lengua de trapo. Y soy yo, no más.

No lo sabe, pero hace conmigo lo que quiere. A veces la amo en secreto, mientras el mundo no se entera de nada.

Me queda un mes para nacer y encontrarte otra vez. Y tú tan pequeña como recién nacida. Aunque siga el caminito espiral, nunca te alcanzaré…

Pídeme deseos.

Organización

Tuesday, May 23rd, 2006

Pues sí, parece que la pirula analgésica me ha adormecido los ovarios por hoy. Así que voy a escribir unas pocas líneas.

Ultimamente me vengo dando cuenta, alarmada, de que mi vida está muuuuy desorganizada. Que he dejado de hacer cosas realmente importantes (no sé si ya de provecho) por estar mirando las musarañas. Así que he decidido hacer un planning de esos para dedicar cierto tiempo a otras cosas que me gustan, más que nada. O sea, variar de musarañas.

A ver si luego sigo el planning o me lo paso por la entrepierna, por ejemplo, en días menstruales, hablando en plata.

Si es que el día sólo tiene 24 horas… menos mal.

Algo peor…

Tuesday, May 16th, 2006

Sólo hay una, digamos, tarea casera -porque no sé cómo llamarla-, peor que pintar y es… una mudanza.

Nos hemos pasado el findepuente pintando mi estudio de violeta: una sóla habitación!!!, y me duelen todos los músculos del cuerpo humano. Debe ser que siempre estoy sentada o tumbada y claro…

Y lo que nos queda aún….

Cuestión de conceptos

Wednesday, May 3rd, 2006

Esta mañana, después de unos días de asueto, voy a trabajar y me encuentro en la cafetería de la empresa, teniendo una conversación con un jefecillo. Resulta que estamos en esos tiempos de negociación laboral y se ha acordado por referendum de toda la plantilla que se hagan unos días de huelga.

El jefecillo en cuestión me dice que vaya mierda, que siempre hay que tragar con lo que digan unos cuantos (en mi empresa, por votación popular, hay 20 delegados del sindicato X y 5 del sindicato Y) y yo le digo que la huelga se ha acordado por mayoría de todos los trabajadores, y que la representación sindical también ha salido por votación de todos. Y le digo que eso es lo que tiene la democracia, que es así. Y él dice que eso no es democracia ni es nada, que si hubiera democracia no se haría lo que dicen 20.

Al preguntarle yo por su concepto de democracia, se levanta y se va, que es tarde, dice.

En vez de exponer su opinión y argumentarme por qué él creía que ir a la huelga no era una buena idea, me habla de la falta de democracia.
Está claro que no todos tenemos el mismo concepto de las cosas.

Es como preguntarle a un maltratador por su concepto de respeto, a un corrupto marbellí por su concepto de terreno público o a un proxeneta por su concepto de dignidad.

Pues eso, que con muchas cosas en la vida hay que empezar definiendo conceptos, para luego ponerse de acuerdo o no.

¿¡Qué mentes!?

Wednesday, April 26th, 2006

¿Qué mente puede hacer esto? Hay cosas que me resultan tan incomprensibles… Primero me siento alterada porque siento que me duele a mí misma, luego me irrito porque no lo comprendo, y luego siento el deseo de matar. Y después me siento fatal conmigo misma por sentir eso y por sentirme impotente ante esa crueldad-atávica-irracional que supone el maltrato a los débiles.

Yo estoy aquí, con mi pequeña mente pensante…

Cuando, esta mañana, nada más despertarme, me encuentro con unas fotos que me manda Paloma Vampirella (que prepara blog), de un niño, de unos 4 ó 5 años, en Irán, al que la policía está reventando un brazo porque ha robado algo en un mercado. Y no comprendo nada.

VER AQUÍ.

Luego me voy al blog de Lucía Etxebarría, donde hablamos de las corridas de toros. Y sigo sin comprenderlo.

Allí he puesto esto:

UNO:

DOS

TRES (ADVIERTO QUE ÉSTE ES DESAGRADABLE)

CUATRO

CINCO

Luego me asomo por la ventana y veo a lo lejos, preparado el recorrido entre vallas del encierro de las fiestas de este pueblo. Y no comprendo absolutamente nada.

No sé si echarme a llorar…

La filosofía de mi madre

Tuesday, April 18th, 2006

Hay cosas que son muy elementales y evidentes. Como cuenta mi madre, que es una ama de casa sencilla e inteligente. Me cuenta que el otro día oyó a Arguiñano hablar con sus chascarrillos del estado del mundo en ese programa de cocina que tiene y ella pensó “Claro, claro, está claro”.

Arguiñano decía algo muy simple y mi madre me lo contaba así: “Está claro que en el mundo mandan los malos porque si no a ver cómo explicas que en unos sitios se mueran de hambre y por aquí tiremos la comida“. Claro, claro, es evidente.

Ahora entiendo por qué Arguiñano tiene tanto éxito entre las amas de casa.

A esto que encuentro este video de Eduardo Galeano, del que comenté algo hace poco aquí. Sencillamente habla de quién manda en el mundo. Claro, está claro.

Robin Hood ya murió

Tuesday, April 4th, 2006

Me quedo pasmada al encontrarme formas de pensar y lógicas como ésta que os cuento. Una de las chicas de la limpieza, en mi empresa, se me acerca y me tiende un papel de recogida de firmas. Reclaman atención y tratamiento por parte del estado para los niños enfermos de parálisis cerebral.
Yo le firmo el papel y se lo paso a mi compañero Emilio, un señor que está de vuelta de casi todo. Él dice que tiene una hija con un problema similar y que firma el papel, pero que ya se hartó hace tiempo de pedir esas historias. Y yo le digo que siempre hay que seguir intentándolo y recoger firmas, al menos, es una forma de hacer ver en tu entorno un problema que existe, que no es poco. A lo que la mujer dice: “Lo que tenían que hacer es no gastarse el dinero en tratar y operar a niños de por ahí y emplearlo en los de aquí… –yo me la quedo mirando ojiplática-…. bueno, que eso está muy bien, pero aquí tenemos también muchos problemas.”

Una compañera suya asiente y dice que sí, que eso es cierto. Y yo no puedo evitar saltar y decir: “Pero, ¿cómo? ¿qué decís?… Lo que hay que hacer es que esa gente no se gaste tanto dinero en memeces y saraos y emplee mejor el dinero DE TODOS NOSOTROS, ganando menos si es preciso. Pero… ¿no traer a unos pobres niños que no tienen ni una aspirina en sus países porque no son de aquí? O sea que la solución es que… ¿se trata de quitar a los pobres en vez de a los ricos?”

Y responde ella, un poco avergonzada… “Bueno, sí, la verdad es que sí… Bueno, pero no es mi hijo, es el de una amiga, yo sólo paso el papel…”

Pero no, aquí no somos racistas y la gente humilde de la calle lo tiene todo muy claro.

Si es que hay veces en que se me llevan los demonios…

Madre hay por lo menos una

Monday, April 3rd, 2006

Por un lado P. y A., treintaimuchos, funcionaria y bibliotecaria, respectivamente, residentes en la Gran Bretaña, se “han inseminado” (concretamente A.) y han tenido el mes pasado un churumbel muy riquín. Por cierto, que vinieron aquí, a España, a inseminarse porque por lo visto allí la sanidad en ese sentido funciona de pena, penita, pena.

Por otro lado, mi amiga Sasha, treintaitantos, lesbiana también, guionista de cine y residente en las españas, ha tenido también hace unos meses otro simpático querubín, después de una inseminación.

Y ahí no queda la cosa. Mi compañera de trabajo Mª Carmen, treintaitantos, de la que no se conoce pareja pero que yo creo que es hetero, se ha inseminado y ya está de baja porque va a parir cualquier día a una linda niñita.

Y yo me alegro mucho por todas ellas, porque lo deseaban, porque van a ser estupendas madres, como lo son otras madres solas y/o lesbianas que conozco, y porque, conociendo a sus madres, estoy segura de que esas criaturas serán seguramente buenas personitas.

Pienso en ese clásico argumento en contra de la maternidad/paternidad homosexual: “esos pobres niños… se reirán de ellos, los discriminarán” y me encuentro navegando en el blog de Lucía Etxebarría donde comenta ese mismo argumento al hilo del racismo y de no querer adoptar a un niño de otra raza, y se me cae la cara de verguenza ajena.

Así que al final volvemos a la misma historia de prejuicios… Menos mal que todo cambia, aunque sea poco a poco.

Más información:

Mamá y mamá

Mannotincluded

Rompiendo el silencio

Fundación triángulo

Grupo de Madres solteras por elección

Cosa curiosa y penosa para reir un poco

Asociación Las Otras Familias, de Chile

International Lesbian and Gay Association (ILGA) en Europa

Estudio sobre LesboParentalidad de Silvia Donoso (pdf)

Jornadas sobre familias monomarentales (pdf)

Madres Lesbianas, el libro

Nombre y apellidos / Izen-deiturak

Friday, March 24th, 2006

Después de tantos años -todo lo que llevo de vida al menos- se recuerdan muchos nombres de personas más o menos relevantes incluídos en esa lista..

No sé por qué, se me viene a la memoria un nombre y sus apellidos. Por aquel entonces yo trabajaba de reportera-redactora de informativos en una emisora de Madrid. El día 11 de julio es mi cumpleaños y trabajé. Me tocó ir al lugar de los hechos, que al día siguiente seguía destrozado. Y después me tocó cubrir también la información de la capilla ardiente y despedida de ese hombre cuyo nombre no he olvidado. Allí conocí a Aznar y demás personalidades.

Recuerdo que me emocioné y entonces supe que eso era un defecto para entrar en directo cuando tocaba narrar. Yo sólo contaba lo que todo el mundo parecía sentir, pero a partir de ese día, mi cumpleaños de 2001, no volví a cubrir noticias de sucesos terroristas.

No había recordado este dato desde hacía tiempo. Y he vuelto a recordar su cara, con nombre y apellidos.

Las horas… de Sara

Monday, March 6th, 2006



Es en nuestra pereza,
en nuestros sueños,
donde la verdad sumergida
a veces sube a la superficie

Después de mucho tiempo esperando que se hiciera realidad lo que yo pensaba que me haría feliz, descubrí hace un par de años que la vida feliz está en vivir los momentos, disfrutar lo que hay ahora, la vida cotidiana con sus cosas cotidianas, las horas que pasan, porque a cada instante está sucediendo algo, siempre.” (29 de Febrero de 2004)

Después de escucharme, Sara dice: “Ah…”

Es ahí donde Sara me confiesa que ni vió el final, porque se acostó antes, ni tiene pajolera idea de quien coño es Virginia Woolf. (Anoto que Sara tiene 38 años y es diplomada en Magisterio, al menos eso me ha dicho).

Y yo respondo: “Ah…” y sigo currando.

¿Con los cinco sentidos?

Monday, March 6th, 2006

Cuenta que a veces, sólo cuando es estrictamente necesario, recurre a unos sofisticados audífonos. Él resto del tiempo prefiere su mundo silencioso. La locutora de Clásicos Populares le pregunta que cómo disfruta de la música, cómo la percibe. Él explica que percibe la música con la piel. Nosotros, los que oímos, pensamos que la única forma de disfrutar de la música es oyéndola con los oídos, pero no, hay mil maneras, y desde luego, creo que yo nunca disfrutaré de la música oyéndola con la piel.

Y entonces recuerdo la película Ray, donde descubres el genial oído de Ray Charles, que oía a un colibrí aletear en la ventana de un restaurante abarrotado… Y su madre diciéndole cuando era niño: “No dejes que nadie te trate como a un lisiado”

… A veces me siento completamente minusválida, con mis mediocres cinco sentidos… bueno, ahora cuatro y medio.

El sucedido de hoy mismo

Tuesday, February 7th, 2006

Bueno, para volver a escribir algo he decidido contar el sucedido de hoy, por contar vamos.

Suena el móvil. (Yo tengo un móvil con tarjeta prepago, de esas que no tienen tus datos en ninguna parte). Lo cojo, a pesar de ser un número sin identificar (cosa bastante molesta y sospechosa). La conversación es la siguiente:

- Buenas tardes.

- Buenas tardes.

- Llamo de Movistar. Mi nombre es X. ¿Puedo hablar con el usuario de este número de teléfono? (y dice mi número)

- Pues… ¿con quién crees que estás hablando? (la pregunta era de perogrullo, si era yo quien había atendido el teléfono, y el responder con esta pregunta no tenía connotaciones chulescas).

- ¿Puede decirme su nombre?

- Pues no…

- Pi…Pi…pi….. piiiiiii…. (colgó, claro)

Al rato (un rato largo) suena otra vez el móvil con el número oculto.

- Dígame?

- A ver si respetamos el trabajo de los demás!!! Vale, gilipollas?

Así se respeta la intimidad ajena. Simplemente respondí a sus preguntas. Si es que el trabajo basura está fatal.

Menos de una semana…

Wednesday, October 19th, 2005

Ese es el tiempo que me queda de conexión a internet, de momento… Snif, snif… Cambiar de casa se está convirtiendo en una auténtica pesadilla, y no sólo por la mudanza…
A ver si pasa el tiempo y recuerdo esto como una lejana anécdota.

Coia y Marielen (o la salsa y el salero)

Tuesday, August 16th, 2005

Mis amigas Coia y Marielen son las dos personitas encantadoras con las que hemos disfrutado estas vacaciones. Y además son pareja. Son la salsa y el salero. Coia, la salsa, da gusto en todas las fiestas, en todos los encuentros, en todas las recetas. Marielen, el salero, da el toque sabroso, en su punto, a todos esos guisos. Una, evidente aderezo y la otra, sutil condimento imprescindible, entre los suculentos manjares que son los momentos que nos regalan.

La salsa dulce, la salsa sabrosa, la salsa en su punto, la salsa adecuada para verduras, flores, palabras, paisajes, estrellas o carnes a la brasa. La Coieta. No he conocido una persona tan enamorada de la vida, tan generosa, tan dispuesta, tan expresiva, tan, tan, tan… Aparece y ya suena la música, ya se te hace la boca agua.

La salpimentada Marielen: la genial mezcla de puntazos filipinos (otro tema es el casting de asistentas filipinas), inteligencia en los ojillos, observación atenta, timidez comedida, conducción tan alegre como inquietante y calidez entrañable. Aparece y te dan ganas de estrujarla en un abrazo, de ofrecerle una sonrisa.

La mistura perfecta. Aparecen y ya percibes el flaire que derrochan. Y aún diría más, pero resultaría exagerada.

Marielen es lo que necesita Coia. Coia es lo que necesita Marielen. Y ambas es lo que necesitamos todos, lo que necesita el mundo. Si no existieran habría que inventarlas.

Y yo, como siempre, me apunto al guiso. El caso es comer, y qué es la vida sino un plato listo para comer. Del comensal, el cocinero y los ingredientes dependen que la degustación sea apetitosa, nutritiva, exquisita, inolvidable, deliciosa… Y ellas hacen de la amistad un menú para chuparse los dedos.

Lo próximo: una calçotada.

Todo empezó con un duet y acabó en un cuarteto

Tuesday, August 16th, 2005

PRIMERA PARTE: “Duet al albor…”

El programa de festejos estivales nos llevó a Tarragona (no os sorprendáis si escribo aquí algún palabro en catalán), a la sierra del Montsant y Priorat –muy recomendable-, o, más exactamente a la comarca de Barberá, que nos recibió con un sonoro y veraniego aguacero. Íbamos a instalar nuestra casita de tela (o palloza berciana) en un camping muy lindo de la zona. Ah, pero menos mal que nosotras siempre llegamos, en nuestros viajes, a la hora de comer, y así, en pleno diluvio y sin haber instalado la tienda, nos encontrábamos bajo la carpa del restaurante degustando suculentas viandas –para no variar, porque, como dice mi madre, siempre estamos “tomando y tomando”. Así, después de la lluvia nos instalamos.

Bueno, no voy a extenderme tanto dando mil detalles de mis vacaciones, que me conozco y luegoÂ… Entonces, voy a lo que voy, a lo jugoso.

Lo interesante comienza con un duet. Un duet literario y la nit en el encantador pueblo de Vimbodí.

Una delicia (en catalán) del arte que tienen el Jordi y la Coia escribiendo e interpretando en el escenario. La prosa y la poesía de la vida. Lo masculino y lo femenino. Lo basto y lo delicado. El punto y la i.

Ya haré una crítica completa de la obra cuando estrenen en castellano… y yo me pueda enterar de todo todo. (Toma nota Coia).

Luego cena opípara de los artistas y su tropel (nosotras incluidas) en una casa típica, con comida y bebidas típicas y con muchas risas… en un idioma “raro”. Tengo que… perfeccionar, mi catalán. Jeje. Que vols? Es lo que hay. Así que yo ahí enterándome de la mitad, o sea, que cojo las cosas por encima, pero no por debajo.

Al día siguiente… Momentazo Noa. El concierto de la israelí en el Camp de Mart, marco incomparable junto a las piedras romanas. Y mi amiga Coieta que me envuelve las entradas en un lacito como regalo sinigual por mi cumple. ¡¡GRACIEEEES!!

Noa: SENCILLA. SENSUAL. SENSACIONAL.

Tres palabras me bastan por ahora.
Otro día quizá hable un poquito de este concierto (más información en el enlace arriba). He añadido un temita musical en el menú y puedes encontrar todo lo que ha aparecido en este blog sobre Noa escribiendo su nombre en el pequeño buscador a la derecha.

SEGUNDA PARTE: “Quartet al terrat” (o de cómo aclarar la vista a base de vi)

Este día acabó en el terrat (azotea) de nuestra madrineta Coia, bebiendo vino Gatao, fumando un purito Moods y mirando las leónidas del cielo bajo el pentagrama de las cuerdas de tender. Un lujo. Aquí la prueba de cómo disfrutó Coia.

Aquí el quartet aclarando la vista con el Gatao:


Observad lo clara que teníamos la vista

Bueno, os podéis hacer una idea de lo bien que lo pasamos estos días.

Próximamente más…, y lo mejor: Coia y Marielen.

Concierto de Madredeus

Thursday, June 2nd, 2005


Como ya comenté, anoche fui al concierto de Madredeus en Alcalá de Henares. Nos encontramos con ciertos “problemillas”: primero, el cambio de lugar por unas denuncias ecologistas. Después la bochornosa organización que vendió más localidades que sillas había (mi butaca la tenían otras tres personas), que se solventó colocando tropecientas mil sillas más, lo que provocó que el evento se retrasara casi una hora y la indignación del personal, aunque no era para menos.

Afortunadamente llegamos con tiempo y nos sentamos en nuestras localidades sin tener que jugar al juego de la silla.

Por fin, salen los músicos. Cuando van a empezar, zas, alguien pisa el enchufe y se apaga todo. Los pobres tienen la negra y se deben estar acordando de la madre de Cervantes. Después de un rato y cruzando los dedos para que no comience a llover o salgamos chamuscados… salen de nuevo y comienza el concierto.

Como siempre, Madredeus utiliza una sencilla y repetida puesta en escena. Su música no se presta a más y no necesitan más. Los músicos sentados detrás (dos guitarras clásicas, bajo acústico y teclados) y la espectacular voz de Teresa en el centro en primer plano. Un sutil y agradable juego de luces y colores vaporosos envuelven el escenario.

Dos horas con un descansito para estirar las articulaciones anquilosadas en tan mullidos asientos y un repaso a sus dos últimos trabajos: “Um amor infinito”, que da nombre a la gira y hace referencia a la mezcla de culturas, como comentó Teresa al cantar esa canción, y “Faluas do Tejo”, una mirada al recuerdo de esas embarcaciones a vela que surcaban el río.

Músicas y letras sin grandilocuencias que te llevan flotando. Humildad, sencillez y recuerdos. A destacar las extraordinarias y cálidas voz y personalidad de Teresa y el virtuosismo de los músicos con sus instrumentos. Sencillamente eficaces sin grandes florituras, ni falta que les hace.

Tal vez sea un tópico, pero Madredeus a mí me parecen muy portugueses: nostalgia, fado, río, mar, amar, saudade, amor, navegar, sencillez, búsqueda, apego a la tierra, enamorados de su ciudad, de la luz, del agua, Lisboa, Lisboa, Lisboa…

Tengo que volver algún día…

Calidez sencilla y expresión a veces contenida. Madredeus no necesita más para hacerse un hueco único en la música.

Disfrutamos tranquilamente mecidos bajo las estrellas.

Las entradas… al fin!!!

Monday, May 23rd, 2005

He aquí la ansiada entrada que se ha hecho esperar…

Qué gustito pa’ mis orejas cuando llegue el día. Ya os contaré.

Mis 48 horas infernales: búsqueda, desesperación, robo, asesinato, enfermedad… ¿algo más?

Friday, May 13th, 2005

…¿qué arreglo antes, la avería o el boquete? Me decido con dificultad por lo primero. Coche en el taller de confianza que está a 20 kilómetros de la capital. “¿Y ahora cómo vuelvo? Sin coche y con todo lo que tengo que hacer hoy, de aquí para allá”. Coche de alquiler: el más pequeño y barato. Desde el taller a la oficina de alquiler me acerca un amable transportista en su furgoneta. Hay buena gente por el mundo. Vuelvo a la capital y en mitad de la nacional se me abalanza una paloma del tamaño de un águila contra el coche que no es mío, con gran estrépito descomunal. Veo por el retrovisor un montón de plumas volando y un pequeño ser dando volteretas en el aire y estrellándose en el suelo. ¿Suicidio? ¿Homicidio involuntario? ¿Asesinato? No sé si sufrió…

Llego al taller de lunas y encargo para “un día de estos” la que me tienen que traer.

Dejo el coche en casa. Cojo el coche de mi chica que lo había dejado allí por si lo necesitaba. Se lo llevo junto al metro para que cuando vuelva pueda pillarlo. Media hora de reloj para aparcarlo.

Se me hace tarde. Tengo que comer algo. Me meto en uno de esos bares de sándwiches y pido dos cosas de plástico y una botellita de agua. Me lo zampo y me llevo la botella casi llena. Salgo y veo a una mujer madura, mendigando en el suelo mientras se come un trozo de algo a palo seco. Le doy la botella de agua y me sonríe.

Vuelvo a casa en autobús. Cojo el coche de alquiler y me voy a currar. Al poco nos convocan a una reunión con el director general. De esas soporíferas en las que te meten un rollo técnico y vacío de cómo va la empresa, lo listos que somos y lo organizado que está todo. Mientras deseo imperiosamente que acabe cuanto antes, me da una hipoglucemia de caballo y rebusco en los bolsillos de la bata algo azucarado que llevarme a la boca. Oh, un chupachups de naranja, de esos que odio y que saben a medicina. Pa’dentro. No se pasa. Por fin llega el turno de preguntas, que es el final. Yo me encuentro con un pie en el más allá. Por un momento me dan ganas de decir: “quiero preguntar algo… ¿dónde está la humanidad en todos estos protocolos tan bien estudiados?”. Pero no tengo el chichi pa’ ruidos, y, afortunadamente, nadie hace ninguna pregunta y nos vamos por dónde hemos venido.

Recuerdo… “Si yo tenía hora en el endocrino!!”. Me voy pitando y espero un largo rato a entrar en la consulta. El simpático médico me echa la bronca porque… “cómo se me ocurre ir a la cita sin la libreta de autoanálisis de glucemia”… y yo le digo que hoy tengo un mal día y me mira como llamándome gilipollas y casi me levanto y le parto las piernas… pero me he acordado de la paloma. Después me dice que además de hiperglucemia, colesterol, y alergia, los análisis revelan un problema de tiroides que lo mismo tengo que tratarme. Ole y ole… ¿cuánto queda para que acabe el día?

Me vuelvo al trabajo relajadamente a eso de las 8:30 de la noche. Oh, qué relax haciendo manualidades. Me meto un chicle en la boca… Descanso… ¡Joder, casi me atraganto con el chicle!

Llegan las 11Â… por fin a casa. Ahora, tecleo mientras me como una paella casera del bar de abajo. Bendita paz. Y eso que no he contado todo, todoÂ…

No veo el momento de meterme en la camaÂ… Me vienen imágenes a la cabeza: un niño rubio de unos 4 años, atravesando un paso de cebra de la mano de su padre, que me mira sonriendo mientras eleva la mano hacia mí en señal de stop; un chico que conduce delante de mi y al que observo en el retrovisor hurgarse la nariz, despreocupado; el hombre de la tienda de sandwiches, del que me despido con un ‘hasta luego’… Y me acuerdo de la paloma y de la mujer en el suelo. Ellas sí que han tenido un mal día. Yo tengo una visa y un lugar donde contar mis desgracias…


R.I.P.

El retonno

Wednesday, May 4th, 2005

Se acabaron las minivacaciones del puente de mayo. Hemos estado en la zona del Valle del Jerte (Cáceres). Aquí os dejo algunas muestras.

Garganta de los Infiernos

Cascada del Caozo

Fiesta de las hogueras (impresionantes) de Mayo, en Tornavacas

Por qué las vacaciones serán tan cortas las puñeteras…

Aniversario

Monday, April 25th, 2005

Exactamente hoy hace 23 años me dijo un señor con bata blanca:

- Pues sí… Tienes diabetes…

Yo tenía 12 años y así empezaba mi andadura en el mundo de la Diabetes Mellitus tipo I, juvenil o insulino-dependiente. Al día siguiente empecé a inyectarme, una vez, dos veces, tres veces… diarias.

Lo de dependiente suena fatal, pero peor hubiera sido 30 años antes, cuando no existía ni la insulina para el tratamiento.

En realidad tengo síntomas de diabetes desde los 7 años, pero tuve suerte de que no me diera un jamakuko antes. Y así fui perdiendo gradualmente mis islotes de Langerhans del páncreas, hasta que se quedaron sequitos.

Parece mentira que haya pasado tanto tiempo, pero aquí sigo… casi, como una rosa. Me he caído al pocito (como dice mi novia) de la hipoglucemia seria, unas 4 ó 5 veces en todos estos años. Pero no me encuentro mal del todo. No me he quedado ciega, ni tengo que ir a diálisis, ni me han tenido que amputar una pierna (toco madera).

Mi médico me dice:

- Tienes la mala suerte de estar en el pequeño grupo de población que padece diabetes, pero… tienes la gran suerte de estar en el pequeño grupo dentro de éste, que no ha tenido complicaciones después de 15 años.

Y me lo dice como con cara de fastidio, qué cabrón.

Pues sí, soy afortunada. Cuando me lo diagnosticaron a tan tierna edad, me quedé tan pichi, ni frio ni calor. Pues na, a apechugar.

Nadie sabe los pequeños problemillas (laborales, sociales, etc) que a veces puede acarrear decir que eres diabético, pero yo, de momento, no me puedo quejar, porque no he dejado de hacer nada que quisiera hacer, aunque sí he ocultado a veces este detalle curricular para no tener problemas. No así con el carnet de conducir, que me tengo que renovar cada año, aunque creo que a partir de este año será trianual, qué bien.

Además, gracias a esto he hecho cosas y he conocido a gente que de otra forma no hubiera hecho ni conocido, como ser monitora de cruz roja para niños diabéticos o conocer a mi gran amiga Carmen (la cantante), que también es diabética. Bueno, supongo que hubiera conocido a otra gente y hecho otras cosas… pero, me hubiera perdido esto.

En fin, salvo por la ligera dermoangiopatía que me afea los tobillos, y pérdida de cierta sensibilidad en las piernas… pues eso, no me puedo quejar.

Pues eso, este es uno de mis aniversarios, y espero celebrar más, así como estoy ahora.
Que nadie se presente con una tarta, please… Por algo mi novia me llama dolçoreta.

Postales

Monday, April 18th, 2005

Un@ escribe un blog y ve pasar las visitas, de lugares lejanos, cercanos, y no es que sea éste un lugar muy concurrido (digamos que es modestamente concurrido), pero últimamente parece que no recibo muchas postales. Por eso me pregunto a veces si son visitas azarosas, si los contenidos no serán demasiado interesantes, si a mis visitantes les da a veces tanta pereza escribir una postalita como a mí un post de puño y letra, si me estaré volviendo absurda y olvido que un diario-blog es eso, un diario íntimo y personal, intransferible y sin necesidad de constatar lectores… pero no, un blog es siempre una pequeña trampa al llamarse diario.

En cualquier caso sólo era esa tontería. Con postales o sin postales, bienvenid@ a mis musarañas. Es posible que te mande yo misma una postal si encuentro tu buzón.

Cada idiota con su mascota

Monday, April 4th, 2005

Caso 1:
E., estúpida integral, viene y me cuenta: “He abandonado a mi gato en un refugio de esos para animales, porque claro, con la niña (de más de dos años ya)… nos daba miedo. En 20 días si no lo quiere nadie lo sacrificarán, pobre… Y nos hemos comprado un pedazo de acuario enoooorme…. MÁS DE 300 euros me he gastado!!, y le he metido dentro una ruina griega que queda chulíiiiisima…. joer, y ahora me entero que un acuario tiene un trabajo que paÂ’qué. Que si cada 15 días hay que cambiar no se qué, cada mes otra cosa, cada 6 meses no se qué del filtro… Ja, ja… yo creí que era echar los peces en el agua y ya está… Bueno, de momento el acuario está lleno y con la ruina esa decorativa… bueno, si se me mueren los peces siempre quedará bonito”.

Flipo con la gente que se embarca en cosas sin tener ni una mínima información de lo que conlleva tenerlas: desde tener seres vivos hasta, por ejemplo, comprarse una caravana (me estoy metiendo en este tema ultimamente), que algunos creen que pueden tirar de la más grande con su utilitario como si de una carretilla se tratara pero con lo de los animales se ve muy claramente y clama al cielo.

Caso 2:
J.C., panoli cum laude, viene y me dice: “No me fío de mi gato, me ha arañado ya un par de veces mirándome mal y mi novia está que trina, así que mañana tengo cita con el veterinario para que lo castre y le quite la uñas”. Hace un mes tuve una discusión con él porque le aconsejé que un gato casero convenía tenerlo castrado porque esto tiene muchos beneficios tanto para el gato como para la relación con el dueño, pero él decía que nunca castraría a su gato porque no “le iba a privar de su masculinidad”. En esto los hombres son especialmente sensibles. Yo le dije que lo castrara, pero que de ningún modo lo desungulara, que eso sí que era una salvajada porque no le reportaba ningún beneficio al animal, sino todo lo contrario. Para más señas la desungulación consiste en amputar la primera falange con la uña completa de cada dedo y es ilegal en muchos países, porque deja impedido al animal para su vida normal. Es como el corte de orejas o rabo (que se hace con no sé qué infame afán estético) y que es también ilegal en algunos sitios. El individuo en cuestión me asalta de nuevo y me pregunta: “pero, al castrarlo, no le quitan los güevos, no?” Y yo le digo que sí, que se extraen los testículos, a lo que él, aprieta las piernas y dice: “joer, es que a mí me gusta verle con los cojoncillos colgando”. Yo le informo de que los problemas de conducta se arreglan con “educación” y que la castración aminora los problemas de agresividad en un alto porcentaje, reduce el estrés metabólico del instinto reproductor, evita enfermedades y alarga la vida del gato, así que le digo que primero lo castre y que consulte con su veterinario, que debería darle pautas y alternativas con un tratamiento conductual o remitiéndolo a un especialista. Pero este tipo es de los que opina que a los gatos no se les puede enseñar nada, salvo a mear en una caja. (Se cree el ladrón que son todos de su condición, y es de los que de todo saben y opinan). La cosa queda más o menos así, y al día siguiente me viene diciendo que ya lo han castrado y le han quitado las uñas. Y pienso en él y el veterinario, que se han quitado un problema de encima fácil y cómodamente (no tengo prurito corporativista), y le digo: “¿y por qué no tienes un hámster o un conejo, que no arañan?” Y le miro con cara de pocos amigos y él a mí avergonzado.

Caso 3:
A., de profesión: “estar en la parra con una lata de coca-cola en la mano”. Esta es su mascota: la lata, no le he visto nunca sin una en la mano, y no le he visto jamás comer algo sólido. Dice que así no engorda y luego descubrimos que tiene su taquilla llena de bollos envasados y caducados. El otro día, entre sorbo y sorbo, va y dice: “Es que no entiendo por qué sólo vienen (inmigrantes) de lo peor de la sociedad, de lo de más abajo… anda que vienen profesionales o universitarios… no, viene gente sin estudios, del nivel más bajo de la sociedad”. Me lo quedo mirando fijamente y le digo ojiplática: “Pero tú te das cuenta de las gilipolleces que acabas de soltar por la boca? Es que se me revuelven las tripas oyéndote”. Y la conversación siguió más o menos así, hasta que me levanté y me fui a tomar el aire, pensando en el nivel español que él representaba: un tipo que siempre está medio pedo (no sé si de coca-cola o de idiocia intrínseca) y al que le han retirado el carné por conducir borracho y al que más de una vez le han partido la cara en la calle. En fin, espero que este no tenga animales en casa.

Y luego pienso… ellos quizá piensen de mí que también soy imbécil. Y eso me consuela, porque lo contrario me preocuparía.

El recuerdo

Friday, March 11th, 2005

Un día cualquiera

Son poco más de las 7:15 de la mañana. Acabo de llegar de trabajar toda la noche.

He entrado en casa a las 7, después de seguir el mismo camino que sigo cada mañana. Conozco cada semáforo, y su ordinario mecanismo sincronizado.

Llego a casa en silencio, entro y doy mil besos a laura.

Enciendo el ordenador y mientras consulto el correo desayuno.

Dentro de un rato me iré a la cama.

Hoy he hecho el mismo recorrido de ayer. Ayer… entré en casa a las 7, después de seguir el mismo camino que sigo cada mañana. Conozco cada semáforo, y su ordinario mecanismo sincronizado. Todo en su ordinaria cotidianeidad.

………………..

Laura se levantó para ir al baño un momento. A eso de las 7:40 sonaron unas explosiones lejanas.

Ella me dijo que “esas horas eran muy raras para tirar petardos”. Nuestra casa está a 5 minutos de Santa Eugenia y no muy lejos de Atocha.

Nos acostamos y al poco empezaron a atronar sirenas que pasaban cerca de casa y se alejaban.

………….

Sí, hoy he hecho el mismo recorrido de cada día y he llegado a casa a las 7. Pero no he contado otros detalles. Al pasar por el kiosko y comprar el periódico he sentido ganas de abrazar al kioskero. Y todo el camino pensaba… ayer hice este camino. Por un momento he creído que hoy era ayer.

Llegaba a casa, besaba a laura y después…

Hace 24 h., en ese momento antes, todas esas personas iban a algún lugar, en un día ordinario.

Ahora silencio, sólo silencio.

Qué fácil es mutilar cuerpos de gente corriente en un día cualquiera, qué fácil es mutilarnos el alma en un instante.

Un instante antes sólo era un día ordinario.

200 puñaladas en el corazón

No sé por qué.

Tengo el llanto en los ojos a cada momento. Sigo sobrecogida.

He vuelto a hacer el camino de ayer. Y la semana que viene, cada día, volveré a hacerlo. Y cada día que lo hago vuelvo a creer que es jueves.

Mientras vuelvo a casa imagino que, justo en ese momento, cientos de personas se levantaban y se iban a la estación a coger esos trenes. Hacían su rutina para ir al trabajo, para ir a estudiar, para ir a….

Me sobrecoge pensar en la simultaneidad de las historias, la mía y la de todos ellos, las historias cotidianas de todas las personas corrientes del mundo en ese preciso instante.

En estos días no me apetece hablar de nada cotidiano, de las pequeñas cosas que nos importaban antes. Como decía ayer Juan José Millás en el País:

“Todo se queda antiguo de repente: la contabilidad, la boda de Ricardo, el nacimiento de Luis o Cristina, el inventario, el debe y el haber, la previsión del tiempo, la discusión de la cena, el mensaje que te dejaron en el contestador. Ni siquiera hace falta que suspendas esa cita… una vez que se ha suspendido la existencia… Todos somos huérfanos de los muertos de ayer. Sus destinos rotos estaban trenzados a los nuestros. Hoy somos un tejido desgarrado, lleno de hebras sueltas, cuyos muñones quiebran las proporciones de la trama… De súbito, estos salvajes han dejado antigua la entrada para el cine, la reserva para la cena, los billetes de avión para Semana Santa…”

Hace unas horas ha fallecido la víctima número 200. Doscientas puñaladas en el corazón…

Yo sigo viviendo cada día ese jueves por la mañana. Antes y después de ese momento cotidiano de nuestras vidas.

…………….

Ayer fui a la manifestación de Madrid. Conseguimos subir a uno de los autobuses que iban a rebosar. Por los cristales empañados conseguí ver, por las calles, bajo la lluvia, desde lejos de donde era la concentración, oleadas de personas que caminaban hacia allí porque no habían podido coger ni el bus ni el metro porque iban llenos de personas.

Era una gran marea de almas que se movían al unísono.

Llegamos hasta Atocha, hasta uno de los lugares en que quedó paralizado el tiempo el jueves. No pudimos andar más allá.

Toda la vida, todo el amor, toda la emoción, concentradas donde hace dos días se concentraba toda la muerte, todo el horror.

…………….

No he sentido odio, ni rabia en todo este tiempo. Sólo tristeza, incredulidad, espanto… Sólo me he preguntado el por qué.

A la gente se le llena la boca de “España”. Yo no siento orgullo de nada, sólo de ser buena persona. Para mí solo hay dos tipos de gente: la buena gente y la mala gente. Pero también, por un momento, quiero ir más allá, y me he preguntado: ¿somos inocentes? ¿Dónde está la razón de todo este odio? Porque sólo un odio enorme puede ser el origen de esta masacre. ¿Dónde nace el odio? ¿Qué puede llevar a alguien a sentir ese odio por sus semejantes?

Tal vez tú te molestes por esta pregunta, y te dirás “yo no he matado a nadie”, pero ¿qué sutil historia se esconde debajo de la Historia? Dios me libre de justificar la razón de estas horribles acciones. Sólo busco un por qué.

No te confundas, son sólo preguntas. ¿Por qué suceden las cosas terribles que suceden?

Ayer en la radio un periodista preguntó a un importante deportista vasco que si no se sentiría aliviado si se supiera que no ha sido ETA. El deportista se sintió muy molesto, evidentemente, porque ni eso ni nada podía aliviarlo.

Mi llanto es por 200 almas en Madrid, 3000 en Nueva York, 10.000 en Irak… y los miles que fueron y serán en todo el mundo.

Busquemos justicia, pero no venganza. El odio solo alimenta el odio.

¿Dónde están el bien y el mal?

El jueves cientos de personas sacaron lo mejor de sí mismas para ayudar en medio del horror.

¿Por qué no sacamos cada día lo mejor de nosotros mismos para, simplemente, vivir en paz?

No sé por qué.

Un abrazo a toda la buena gente del mundo.

De repente humanos

11 de Marzo 7:42
PRÓXIMA ESTACIÓN: ATOCHA

De repente la muerte existe
De repente la sangre
De repente el miedo

De repente la amistad
el amor
la solidaridad

De repente la indignación
por los muertos de hoy
de ayer, de mañana

De repente la rabia
por la mentira
el engaño
la injusticia de hoy
de ayer, de mañana

De repente la memoria
De repente humanos

PROXÍMA ESTACIÓN: LA HUMANIDAD?

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¿Por qué el 8 de Marzo?

Tuesday, March 8th, 2005

Por si alguien no lo sabía…

Históricamente es importante saber que el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, fue propuesto en 1910 por la alemana Clara Zetkin, integrante del Sindicato Internacional de Obreras de la confección, durante el Congreso Internacional de Mujeres socialistas en Dinamarca, y la fecha se eligió para honrar la memoria de 129 obreras que en 1857 murieron en una fábrica textil, “Sirtwood Cotton” de Nueva York, cuando exigían igualdad de salarios y una jornada de 10 horas de trabajo, y la respuesta de los dueños fue encerrarlas en la maquiladora y prender fuego al edificio.

A partir de esas fechas se organizaron en el mundo, principalmente en Estados Unidos, grandes manifestaciones para protestar contra la marginación social, laboral, económica, política, cultural y educacional de que ha sido víctima la mujer, y es hasta 1975 cuando la ONU declara el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer.

Fuente: Yucatán

“Nuestra sociedad es masculina, y hasta que no entre en ella la mujer no será humana”.

Henrik J. Ibsen

Compañeros de trabajo

Friday, February 25th, 2005

Las 8:00 de la mañana. No sé muy bien cómo hemos llegado Jose y yo a esta conversación:

Él: Pues sí, mucha democracia pero resulta que si te toca estar en una mesa en las elecciones, es OBLIGATORIO.

Yo: … claro, se llama participación ciudadana.

Él: Pero eso no debería ser así. Menudo coñazo. En esas mesas tendrían que estar los de los partidos: uno del PSOE, uno del PP… y así, que hicieran el trabajo ellos.

Yo: (claro, y a los del partido de jubilados de los panteras grises que les den por culo)…. Pero ¿qué dices? Eso sí que sería poco democrático. A mí no me importaría, así me entero de cómo se hace eso, de cómo funciona esa cosa. Es como cuando te toca ser miembro de un jurado en un juicio, debe ser muy curioso.

Él: Prefiero venir a trabajar un domingo 12 horas que estar ahí. Eso es aburridísimo. Aquí por lo menos gano dinero.

Yo: Pero los ciudadanos tenemos derechos y deberes. Hay muchas cosas obligatorias que hay que hacer, como: ir a la escuela hasta los 16 años, pagar impuestos, tener un DNI, ser presidente de tu comunidad de vecinos… y hacer esas cosas no es divertido.

Él: Pues yo creo que a la mayoría de la gente que conozco no le gustaría nada que le tocara. Tú es que eres mu’ rara.

Yo: (……..) Vale, que sí. VIVA LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA!!

En fin, que sí, que debo ser más rara que un perro verde. Que desde el colegio soy de esas pringás que se metían en organizar cosas, en el movimiento estudiantil, en el asociacionismo, en la junta municipal, en la junta de facultad, de secretaria de una asociación… ¿Y lo que aprendí del funcionamiento de las cosas, de los viajes que hice, de la gente que conocí, de las experiencias que tuve? Ya no entro en las cosas buenas y malas que ves, en lo bien o mal que funcionan las cosas, sino en lo que aprendí.

Definitivamente, yo tampoco conozco a nadie que no reniegue de que le toque estar en una mesa electoral.

Crónica tonta de una mañana diferente

Wednesday, February 23rd, 2005

Cualquier día, por cualquier tontería, la jornada se puede volver única y diferente.
Esta mañana, a la 6:00, me levanto y zas!, veo esto desde la ventana:


Ohhhhhhh…

+Ooooooooohhh….

Y cuando bajo a la calle y salgo del portal…

Había visto nevadas como esa en Madrid alguna otra vez, pero nunca a esas horas, o sea, que era todo un manto virgen y no esa mierda negruzca que ves un poco más tarde toda pisada y engorrinada por los coches. Qué lujo!

Siento que las fotos no sean reflejo exacto de lo que vi, pero es lo que hay.

Después la pequeña odisea de… jarrrrlll, ¿dónde está mi coche? Al poco intuyo que debe ser…ese, otro de las decenas de vehículos cubiertos de nieve. Un rato quitando la nieve de encima como si fuera nata, qué gustazo (mira que si después de quitarla me doy cuenta de que no es el mío…).

Despacito, despacito me voy al trabajo siguiendo la estela de otras ruedas que han pasado.

Primer semáforo, primer despiste: el culo me patina. Bueno, más despacio.

Llego y veo un sitio para aparcar. Mi coche, cual fantástico, aparca practicamente sólo deslizandose involuntariamente al hueco (menos mal que era amplio y estaba por allí alguna virgencita).

Comentario general del personal: qué bonito! qué putada! qué hostia me he dao!

Yo tengo la suerte de que mi puesto de trabajo está al lado de un gran ventanal. He visto amanecer nevando, he visto como caían los copos. Era el espectáculo del día. Todo el mundo se acercaba a la ventana en un desfile frente a mí para admirar la nevada. Todos, menos los alemanes (la empresa para la que trabajo es una multinacional alemana y allí hay muchos, claro), que debían pensar que éramos gilipollas por estar tan entretenidos mirando algo que para ellos es tan habitual.

Y así se ha pasado la mañanita volando. Luego, al volver a casa, le he llevado una gran bola de nieve a mi chica, que tenía el día libre y no ha salido de casa. Y allí, en la ventana nos hemos quedado un rato como tontas viendo como seguía nevando.

Qué tonterías hacen de un día algo diferente.

Discusión de besugas

Wednesday, February 2nd, 2005

El día no ha terminado bien. Bueno, aún no ha acabado, pues me queda toda la noche por currar.

Bueno, a lo que voy. Al final de la tarde he ido al oftalmólogo, a una revisión de las mías. Y he tenido una gran bronca con la médico y la enfermera. Todo por motivos ajenos a mí y a ellas: la burocracia de la seguridad social.

No lo contaré en detalle, no hace falta. El caso es que no sé si os habrá pasado a vosotros, pero en estas situaciones siempre me pasa que cuando te vas se te ocurren todas esas cosas que deberías haber dicho y no dijiste.

Por ejemplo: yo tengo la costumbre de hablar a todo el mundo tuteando, incluso a los médicos, y eso no me parece irrespetuoso. Esto me lo han recordado hoy, como una gran falta de educación. Luego, al salir, es cuando se me ha ocurrido que debería haberles dicho: “Yo sólo hablo de usted a la gente MUY mayor” o “Bueno, a mi no me molesta que me hablen comiendo chicle, así que puede seguir haciéndolo”, dirigiéndome a la enorme enfermera escudera de su jefa.

En fin, reconozco que me he pasado un poco, y que tanto ella como yo teníamos razón en algunas cosas y en otras no. Finalmente me ha mirado el fondo de ojo y le he dicho que sentía haber tenido esta discusión.

Pero el mal rollo me lo he llevado encima.

En fin, señoras y señores, que ustedes tengan buena noche.

Ocurrencia del jueves por la tarde (II)

Friday, January 28th, 2005

Hacía tiempo que no tomaba el metro para ir a algún sitio. La tienda en la que vendían el ministep está a 10 minutos en coche desde mi casa (por cierto al ladito mismo del lugar donde trabajo). La aventura es ir en transporte público.

Me dije: voy andando hasta el metro, que es más rápido, y así, de paso, ando un poquito. El metro está a 20 minutos de mi casa. 20 minutos en que casi se me caen las orejas del frío que hacía a las cinco de la tarde, a pesar de ir bien abrigada.

Primer error: “así, de paso, ando un poquito”… y la cara pelada.

Al llegar al metro resulta que es más caro que el autobus. Aunque sea poco, eso me jode. Y encima me doy cuenta de que para ir a un sitio que está a lado de mi casa tengo que hacer dos trasbordos. Bueno, he de decir que yendo en bus tendría que haber cogido lo menos tres.

Bueno, al grano, que después de hora y media llegué a mi destino. Para que luego te digan que uses el transporte público.

Allí estaba mi chisme, en la tienda, por fin. Lo agarro y…. pesa un demonio!!! Segundo error: yo sin coche.

Bien, no voy a enrollarme sobre cómo llegué finalmente a casa, baldadita y con mi chisme en brazos (y no volví en ningún transporte público).

El motivo de mi post es… “que curiosa tarde eché en el metro”. Una pesadez de tarde se convirtió en una hermosa excursión.

Ya no recordaba mis tiempos de estudiante en que me movía cada día en el tubo de Madrid. Tal vez la mayoría de la gente que lo hace habitualmente no se percata de la interesante excursión que resulta observar a la gente en el metro.

Miles de caras, de historias. Un universo: parejas de niñatos que se comen el mundo; un emigrante que dice mucho de sí con esos zapatos de chúpamelapuntera para bailar salsa aunque vaya vestido de humilde trabajador; la hippy con chirucas y canas sentada en el suelo del vagón leyendo un libro con una estampita de la virgen por marcapáginas; la estudiante con libro de autoescuela mil años en la misma página, vestida de negro y escuchando a todo trapo a Evanescence; el adormilado obrero con el nombre de una chica tatuado en los nudillos… y otras mil historias más.

Ya no recordaba lo interesante que resulta esa excursión. En uno de los trasbordos comienza a resonar música en vivo. Un guitarrista tuerto o cíclope llena de luz todas nuestras vidas subterraneas, suspendidas, y ese viaje me parece una película con banda sonora original.

Me encanta ver gente de todos los colores. He visto hasta un hindú sij con turbante, una pareja de chicas besándose, y lo más gracioso: unos hombres mayores, con aspecto de estar en rehabilitación antialcohólica, voceando desde una puerta del tren, con mucha gracia y sin maldad: “!Vivan los novios!” a una pareja que se besaba apasionadamente en un banco del andén. Todo el vagón y los protagonistas se han unido en una sonrisa espontánea.

La verdad es que ha sido una tarde agradable, una pequeña excursión mágica. Es lo que se pierde, nos perdemos, los que usamos el coche para todo. Aunque tal vez si cogiera el metro todos los días dejaría de ver muchas cosas. Los unos por cogerlo mucho y los otros por no cogerlo nunca, se pierden mil momentos hermosos de la vida corriente, monótona, aburrida, insufrible, vacía… que muchos creen vivir.

A ver si el lunes me dan por fin el coche, juas: la ocurrencia no ha sido tan terrible y me ha hecho ver cosas que hacía tiempo que no disfrutaba. Cogeré el metro para viajar de vez en cuando y alegrarme los sentidos. ¿Has mirado alguna vez lo que te rodea?

Ocurrencia del jueves por la tarde

Friday, January 28th, 2005

No sé en que día vivo. Es lo que tiene estar currando ahora en el turno de noche. Pero sí, creo que ahora mismo, aunque acabo de levantarme, es viernes.

El lunes pasado dejé el coche en el taller para arreglar ese bonito recuerdo que me dejó el camión del otro día, así que menos mal que tengo el coche de mi niña para ir a trabajar por la noche, si no no podría ir a currar, qué pena.

Bien, pues estaba yo ayer por la tarde pensando en ir a una tienda que tenía de oferta un chisme parecido a éste que veis:

La verdad es que no hago nada nada de ejercicio. Soy mundialmente conocida como la reina de la siesta (placer sinigual) y sigo a rajatabla la ley natural del mínimo esfuerzo imprescindible. Y claro, a mi edad, eso empieza a notarse. Así que he caído en la trampa del body-building o casi: una cosa barata, que no te haga sudar y que haga algo mínimamente.

Reconozco que a mi no me aburren estas cosas monótonas y aburridas de hacer (me gano la vida con ello), así que dar pasitos encima de un cacharro es algo que puedo hacer 15 minutos diarios durante los próximos días, meses, años…

Pero la ocurrencia fue ir a buscarlo a la tienda sin coche… (continuará en breve).