Las horas… de Sara

Es en nuestra pereza,
en nuestros sueños,
donde la verdad sumergida
a veces sube a la superficie
Después de mucho tiempo esperando que se hiciera realidad lo que yo pensaba que me harÃÂa feliz, descubràhace un par de años que la vida feliz está en vivir los momentos, disfrutar lo que hay ahora, la vida cotidiana con sus cosas cotidianas, las horas que pasan, porque a cada instante está sucediendo algo, siempre.” (29 de Febrero de 2004)
Después de escucharme, Sara dice: “Ah…”
Es ahàdonde Sara me confiesa que ni vió el final, porque se acostó antes, ni tiene pajolera idea de quien coño es Virginia Woolf. (Anoto que Sara tiene 38 años y es diplomada en Magisterio, al menos eso me ha dicho).
Y yo respondo: “Ah…” y sigo currando.